A veces camino sin rumbo entre reflexiones inútiles, ciega.
De pronto, en el suelo o en la pared,
mi sombra.
Muestra lo que no veo.
Hace cuerpo en mi espalda, la inclinación a la que me obliga
la hiperactividad de mi cabeza
y se yergue en joroba.
Entonces detengo el paso y reparo en mi sombra.
Creo que lo hace para que no la ignore tanto.
Convengamos que no soy un reloj de sol
para darle demasiada relevancia;
ni la Tierra y la Luna en tiempos de eclipse
para elucubrar sobre el cono que proyectan, no.
Soy una simple mortal.
Si ella es porque yo soy,
y no quiere verse mal,
quizá deba caminar más erguida.
Convendría que me arreglase el saco
y desarmara la maraña de pelos que llevo en la cabeza.
A la tardecita la sombra es superlativa en la parte superior del cuerpo.
De tan larga se trepa por los muros,
se quiebra en las puertas y ventanas
y se estira sobre la calle de modo que la vea,
quiere mostrarme esa cabeza,
mi cabeza,
tan desprolija por fuera como por dentro.
La sombra sabe que es mi espejo,
aunque no hable, dice.
Me devuelve al mundo,
cuando camino ciega.
viernes, 31 de julio de 2009
lunes, 27 de julio de 2009
El tiempo de las uvas
El campo precioso
de tu pecho
palpita
en la meseta de mi vientre,
mientras el tiempo
de las uvas
llega.
El volcánico fuego
se derrama
sobre mis jazmines.
Expulsa
tus minerales,
el aliento tibio,
durante la lenta batalla.
Conquistas la piel húmeda,
anárquica,
recorrida por tus manos
siempre.
de tu pecho
palpita
en la meseta de mi vientre,
mientras el tiempo
de las uvas
llega.
El volcánico fuego
se derrama
sobre mis jazmines.
Expulsa
tus minerales,
el aliento tibio,
durante la lenta batalla.
Conquistas la piel húmeda,
anárquica,
recorrida por tus manos
siempre.
miércoles, 4 de marzo de 2009
Escribe
Escribe el que es sobrevenido
por la palabra que nombra el intersticio.
Quien ve a través de los huesos ajenos
la indiferencia,
trasunta los mundos de otros
ve a los culpables de sus miserias
y grita.
El que se mete en otras pieles
Quien haya sentido el aliento frío del que espera
(¿lo que jamás debería soñar?)
El que puede tener un pie de cada lado sin marearse.
El atrevido que no repite frases que subyacen como corales, fuertes, peligrosas.
Vio que el derecho de algunos sin memoria,
se traga cada día el derecho de los sin poder, sin voz.
por la palabra que nombra el intersticio.
Quien ve a través de los huesos ajenos
la indiferencia,
trasunta los mundos de otros
ve a los culpables de sus miserias
y grita.
El que se mete en otras pieles
Quien haya sentido el aliento frío del que espera
(¿lo que jamás debería soñar?)
El que puede tener un pie de cada lado sin marearse.
El atrevido que no repite frases que subyacen como corales, fuertes, peligrosas.
Vio que el derecho de algunos sin memoria,
se traga cada día el derecho de los sin poder, sin voz.
domingo, 26 de octubre de 2008
Aquel día
La lluvia bañó los naranjos,
los azahares
se agolparon para aromar tu paso.
El cielo se desvistió de nubes
y convocó a todos los pájaros.
El río guardó la luna en su espejo,
quiso besar tus pies esa mañana.
El Champaquí y el Colorado
se elevaron sobre los pueblos lentamente,
para cobijarte de los vientos.
Todo se dispuso para que nacieras.
Te dejaron la miel en los ojos,
y para todos tus días,
las flores y el canto.
los azahares
se agolparon para aromar tu paso.
El cielo se desvistió de nubes
y convocó a todos los pájaros.
El río guardó la luna en su espejo,
quiso besar tus pies esa mañana.
El Champaquí y el Colorado
se elevaron sobre los pueblos lentamente,
para cobijarte de los vientos.
Todo se dispuso para que nacieras.
Te dejaron la miel en los ojos,
y para todos tus días,
las flores y el canto.
domingo, 12 de octubre de 2008
Un canto
"Y las mujeres con sus faldas de maíz
-todos los ríos sueltos en sus brazos-
acunando a los niños venidos al tiempo de la esperanza."
Gioconda Belli
Ancestrales vientos
surgirán del impenetrable.
Del vientre de la tierra,
el algarrobo, el chañar, el mistol.
Del surco generoso,
el maíz.
Las semillas
parirán ajíes, quinoas,
higos de tunas, cogollos de palmeras
y papas, y yucas.
El mar, desbordará de peces.
Se verá la tierra
con ojos nuevos.
El designio de nuestra historia
sabiamente descifrado.
Los hijos de nuestros hijos,
pájaros de nuevos aires
-todos los ríos sueltos en sus brazos-
acunando a los niños venidos al tiempo de la esperanza."
Gioconda Belli
Ancestrales vientos
surgirán del impenetrable.
Del vientre de la tierra,
el algarrobo, el chañar, el mistol.
Del surco generoso,
el maíz.
Las semillas
parirán ajíes, quinoas,
higos de tunas, cogollos de palmeras
y papas, y yucas.
El mar, desbordará de peces.
Se verá la tierra
con ojos nuevos.
El designio de nuestra historia
sabiamente descifrado.
Los hijos de nuestros hijos,
pájaros de nuevos aires
Originarios
A sus tierras
llamaron: Desierto,
para conquistar,
hacerse ricos,
erigirse monumentos.
Se llamó Argentino
y le brindamos los honores:
su nombre
en calles, escuelas y billetes.
¿Es que estamos agradecidos?
llamaron: Desierto,
para conquistar,
hacerse ricos,
erigirse monumentos.
Se llamó Argentino
y le brindamos los honores:
su nombre
en calles, escuelas y billetes.
¿Es que estamos agradecidos?
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