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domingo, 10 de enero de 2016

Elipsis

Certera muerte

             cedió su sombra.


Es tu piel la que en mi piel perdura.


Tu latido después

             en mi pecho reina.


Mi boca

        sabe

             tu boca todavía

sábado, 26 de diciembre de 2015

 CONJURO


Sobre la grieta
seca y ancha,
nacida del polvo y la ceniza caen
el agua fresca y
la sal de tu piel
con la fuerza impetuosa del universo

Irrumpe entonces, la flor,
ofrendando
sus gineceos al viento,
negando el nombre al desierto
inaugura la posibilidad de la simiente.

Tu voz,
la lluvia que renueva el paisaje,
trae
los pájaros y 
el verde amplio a las hojas.
            
El alivio del rocío nocturno que
como cuarto creciente,
o un iceberg,
deja a los ojos sólo una parte;                                             
los motivos,
las dudas,
los deseos,
bajo el abismo absoluto
de la grieta que
subversiva
rompe 
el concepto geográfico de su espacio
para darle
la bienvenida
a los colibríes.

domingo, 20 de diciembre de 2015

En el umbral

Delante de las ventanas
y el verde,
frente a mi desaliento, lates 
en el repiqueteo de los años nuevos
salpicado por la lluvia que pasó.
Es en mis días,
mis adentros donde 
trasuntan terribles avatares,
a veces procaces. 
Anárquicos como el viento corren, 
buscan tus manos generosas,
se mecen hasta quedar dormidos como niños,
en tu cálido regazo.

Un ritual

Cada día
venía a buscarla,
la tomaba de la mano,
la alejaba de mí.
trenzaba su pelo
con hilos de hiedra y azucenas,
como sólo él sabía.
le daba otros nombres jugando,
después
la entregaba al río,
y en la turbulencia moría dulcemente,
de cara al cielo,
bajo los árboles de la orilla.
así lograba que
por algunas horas...
mi soledad
no fuera mía.

Hoy

Renuncio a las noches interminables
Al intenso frío  del abrazo ausente
Al colorido gris de tu mirada de medio mirar
Al viento norsudeste
A la tristeza
Al vacío
A tu nuncasiempre
A la ortodoxia
Al desencanto
Al porque sí.

Es necesario
ver los huesos,
las lenguas,
donde la certeza,
aunque errática,
se vislumbre en los detalles;
que la piel la note,
la boca la sienta.

Done el faro,
la luz siempreblanca que aguarde mi paso.
Y las aguas verdes,
auguren buen viaje.
El silencio no sea más que 3 sílabas,
y el desamparo un mal recuerdo
que se desdibuje
entre el follaje y las luciérnagas.

sábado, 25 de mayo de 2013

El poeta

es
en las entrelíneas
en los entreversos
en la imposibilidad de la metáfora
dentro del apretado silencio de su elipsis abierta
fuera de la ensordecedora rima

con ojos viscerales deletrea su mundo
otros mundos
como puede
como le permite su lengua
lengua que lo habita
y antecede

sábado, 28 de julio de 2012

TIME OUT

Agujerea el aire
la humareda.
El sopor obnubila
el tiempo desvencijado por el infortunio.
Suda
anajenado en el sexagonismo muerto,
fijo en el vaso / mientras
el jazz lee su cuerpo
abierto, entregado
al exorcismo del bronce y
la voz de Dinah que sentencia
apretándole las entrañas
Time out for tears.

sábado, 22 de octubre de 2011

En tu nombre

Contienes la fuerza ancestral renacida del
obsecado espejo y
la razón interpelante;

la naturaleza que pulsa el cincel de tus
múltiples alas;

vetusto tiempo, cándido y níveo, recorrido por
la indómita duda y
el orgánico amor que
salva

miércoles, 2 de marzo de 2011

cristal o espejo

Flores, fantasmas y piedras de colores
habitaron el jardín que precedía
la puerta principal.
Otro espacio,
el bastón, el tocadiscos, figuritas, la merienda y el capitán.
Pupitres, simulcop, aurora en la Inmaculada,
la música, los libros, la lealtad.
La puerta roja.
La inocente intensidad de Miró.
La rebelión de Dalí y su posibilidad.
Antiguas azucenas
humedecidas por
la brizna del quimérico pulso visceral
primero.
Atrás dejé aquel árbol, su cobijo, esa piel.
Tomé la puerta azul,
la de todos los capítulos,
una mesa larga, azul, demandante.
La silla azul,
años.
Al final la puerta de cristal
o espejos, abracadabra quién sabrá...
Cerrada.
Deja ver cacerolas, especieros, el mantel.
Subversivo aroma
convincente en las hendijas,
adivino,
laurel, romero, sudor, albahaca.
Sigo con la mirada
las frutas, capital
de los delirios,
de la mesa a la ventana,
sobre la fuente de plata sostenida
por tus manos.
Un bandoneón se retuerse quejumbroso
sobre un acorde del sur que aún recuerdo mío.

domingo, 2 de agosto de 2009

En la arena

He sentido el hálito del hastío
otra vez.
No te diré que puedo encontrarme debajo de las fresias
o detrás del monte de acacias,
nadie mira más allá de semejante belleza.
Quizá esté en las aguas subterráneas, fecundas,
dejándome correr,
alejándome
de los pantanos.
Esperando encontrar la dulzura de los peces cuando llegue a los mares;
la verdad de los niños,
su palabra cristalina,
como la de los viajeros que se miran hacia adentro.
Necesitaré el faro,
saber dónde estoy,
dónde está la playa,
para encontrarte
cuando sea la hora.

Dejarte el último beso
en la arena,
debajo de las caracolas,
para que no lo halles
ni adivines mi destino.

Seguiré mi curso
y volveré al río,
besaré los pies de los que amo.

viernes, 31 de julio de 2009

Mi sombra

A veces camino sin rumbo entre reflexiones inútiles, ciega.
De pronto, en el suelo o en la pared,
mi sombra.
Muestra lo que no veo.
Hace cuerpo en mi espalda, la inclinación a la que me obliga
la hiperactividad de mi cabeza
y se yergue en joroba.
Entonces detengo el paso y reparo en mi sombra.
Creo que lo hace para que no la ignore tanto.
Convengamos que no soy un reloj de sol
para darle demasiada relevancia;
ni la Tierra y la Luna en tiempos de eclipse
para elucubrar sobre el cono que proyectan, no.
Soy una simple mortal.
Si ella es porque yo soy,
y no quiere verse mal,
quizá deba caminar más erguida.
Convendría que me arreglase el saco
y desarmara la maraña de pelos que llevo en la cabeza.
A la tardecita la sombra es superlativa en la parte superior del cuerpo.
De tan larga se trepa por los muros,
se quiebra en las puertas y ventanas
y se estira sobre la calle de modo que la vea,
quiere mostrarme esa cabeza,
mi cabeza,
tan desprolija por fuera como por dentro.
La sombra sabe que es mi espejo,
aunque no hable, dice.
Me devuelve al mundo,
cuando camino ciega.

lunes, 27 de julio de 2009

El tiempo de las uvas

El campo precioso
de tu pecho
palpita
en la meseta de mi vientre,
mientras el tiempo
de las uvas
llega.
El volcánico fuego
se derrama
sobre mis jazmines.
Expulsa
tus minerales,
el aliento tibio,
durante la lenta batalla.
Conquistas la piel húmeda,
anárquica,
recorrida por tus manos
siempre.

domingo, 26 de octubre de 2008

Aquel día

La lluvia bañó los naranjos,
los azahares
se agolparon para aromar tu paso.
El cielo se desvistió de nubes
y convocó a todos los pájaros.
El río guardó la luna en su espejo,
quiso besar tus pies esa mañana.
El Champaquí y el Colorado
se elevaron sobre los pueblos lentamente,
para cobijarte de los vientos.
Todo se dispuso para que nacieras.

Te dejaron la miel en los ojos,
y para todos tus días,
las flores y el canto.

lunes, 21 de abril de 2008

Elipsis

certera muerte

..............cedió su sombra



es tu piel

...........la que en mi piel

.............................perdura



tu latido después

.................en mi pecho reina



Mi boca

........sabe

.............tu boca todavía

sábado, 29 de marzo de 2008

Amor primero

"De sobra sabes
que eres la primera,
que no miento si juro que daría
por tí la vida entera"
Joaquín Sabina


Lo sabrás.
El aroma del aire
tendrá naranjas y duraznos.
Desfilarán
tus humores como torrentes,
sudestadas.
Inundarán los muslos y las entrañas.
Abrirá tus flores,
con sus gineseos ondulantes.
Lo sabrás,
cuando se acerque su mano...
será todas las manos.
Su abrazo,
todo lo que esperes.
Y qué decirte de sus ojos...
allí encontrarás el cielo,
te verás dentro,
como en espejo.
Y creerás
que sólo allí,
existes.
Ojalá,
mi niña,
él también,
huela naranjas y duraznos
al verte.

martes, 18 de marzo de 2008

quisiera

Quisiera
no horadaren
tu alma
mil veces

martes, 29 de enero de 2008

Leyenda

La tierra,

más el agua suave,

paciente tu brazo forja

la redonda tinaja de mi cuerpo,

vendrán los tiempos de la siembra

y el desvelo.


Espero abarcar tu noche

con la piel húmeda,

marrón como el río


Mi vientre tibio,

protegerá las flores.

Así,

llevaré tu sangre, amor,

tal presagio de los antiguos:


"Del cántaro

nacerá soberbio,
el árbol.

Trenzará el perdón con sus hojas verdes,

sumergirá el dolor en sus raíces envuelto,

cobijará los pájaros"


Habrá llegado la vida, vida;

los dioses, siempre la bendicen.

domingo, 4 de noviembre de 2007

Árbol

Mi espalda en su corteza es testigo:
la savia, torrente, lleva
el canto a las hojas.
Palpitar que me descalza
del sexagónico tiempo,
de los hubieras y elegías.
Amo,
a la sombra de sus ramas,
caer dormida
y encontrarte  

viernes, 12 de octubre de 2007

"..., si Roland le pasaba la mano por la cadera, dulcemente como ahora, dibujándole la música en la piel, Two-seventeen will bring her back some day, ..."
Cortázar en "Rayuela"



Transito tu piel blanca
sembrada de minerales.
En tu costado hallo el abrigo
a mis huesos,
a la piel arrancada en gajos
por los rapaces
Contenida el agua que soy
en tu dulce cuenco de madera roja.
En un breve espacio,
entre tu brazo cóncavo y tu flanco,
quedo.
Remanso del agua mía
donde se funden tus sales.
Somos uno
sabiéndonos otros.
Dejamos partes de nosotros
en todas partes.
Entonces vuelvo.
A nutrirme.
A hundir mis transidas raíces
en tu tierra blanda.
Para salvarme.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Las olas no son el mar

Anduve
en las sinuosas profundidades
donde el ser
sin máscaras
es.

Un estratega.
La cordura y la lógica,
sus prendas.
El amor y el odio,
los panes y las frutas de su mesa.

Me vi entre dos espacios.
El suelo,
inventado para jugar a la rayuela
y llegar al anhelado cielo.
Llegar después de saltos y piedras,
de seguir la secuencia,
de largos ensayos
y algunos retrocesos.


Pero el cielo...
El cielo es este silencio.
Tu amparo en mi tormento.
La caricia.
El abrazo.

Me alejo
de las oscuras amarras.
Elijo las velas,
el viento en la cara,
el agua fresca.

Te doy mis manos.
Y en las tuyas,
regazo de mis inviernos,
entrego, absoluta,
mi esperanza,
la que tejo y destejo
con finos, coloridos tientos.