Después de leer esta novela histórica, que se enmarca en hechos que tuvieron como víctimas a muchas mujeres, en la época de la conquista del desierto, de la mal llamada conquista, más bien fue una invasión, del mal llamado desierto.
Cautivas
de la expansiva ambición blanco/hinca que
subvencionaba el exterminio en pesos fuertes
400 la hectárea.
La tierra de todos,
será de pocos.
Correrán la frontera Tierra Adentro,
sobre el indionadie, el "Desierto".
Indias Blancas, cautivas
no querían volver a
los brazosojos pendencieros
que las vieron cuerpoextraño.
Elegían ellas
la ronda del fuego,
los bosques de caldenes y algarrobos,
trocaron sus vestidos por pilquenes y chamales,
con chillangos cubrieron sus inviernos.
Las amaron y
amaron al sur del sur
hasta el intempestivo rescate huinca/blanco
hasta caer
vencidas
muertas
pero ranqueles.
verbario
domingo, 12 de junio de 2016
sábado, 4 de junio de 2016
VERANO
El olor a tierra mojada no entraba a la cocina donde el dueño del espacio era el laurel.
La canción en la radio. Bola de Nieve se abría paso imperativamente.
Ellos bailaron... bailaron dejándose llevar por la música, desoyendo las palabras al piano: "Vete de mí..."
Bailaron sin hablar, alrededor de la mesa. Mezclaron los cuerpos hasta saciarse.
Los acordes, el idilio y los aromas fluían por el aire y por sus manos.
La canción en la radio. Bola de Nieve se abría paso imperativamente.
Ellos bailaron... bailaron dejándose llevar por la música, desoyendo las palabras al piano: "Vete de mí..."
Bailaron sin hablar, alrededor de la mesa. Mezclaron los cuerpos hasta saciarse.
Los acordes, el idilio y los aromas fluían por el aire y por sus manos.
domingo, 10 de enero de 2016
Elipsis
Certera muerte
cedió su sombra.
Es tu piel la que en mi piel perdura.
Tu latido después
en mi pecho reina.
Mi boca
sabe
tu boca todavía
cedió su sombra.
Es tu piel la que en mi piel perdura.
Tu latido después
en mi pecho reina.
Mi boca
sabe
tu boca todavía
sábado, 26 de diciembre de 2015
CONJURO
Irrumpe entonces, la flor,
ofrendando
sus gineceos al viento,
negando el nombre al desierto
inaugura la posibilidad de la simiente.
Tu voz,
la lluvia que renueva el paisaje,
trae
los pájaros y
el verde amplio a las hojas.
El alivio del rocío nocturno que
como cuarto creciente,
o un iceberg,
deja a los ojos sólo una parte;
los motivos,
las dudas,
los deseos,
bajo el abismo absoluto
de la grieta que
subversiva
rompe
el concepto geográfico de su espacio
para darle
la bienvenida
a los colibríes.
Sobre la grieta
seca y ancha,
nacida del polvo y la ceniza caen
el agua fresca y
la sal de tu piel
con la fuerza impetuosa del universo
Irrumpe entonces, la flor,
ofrendando
sus gineceos al viento,
negando el nombre al desierto
inaugura la posibilidad de la simiente.
Tu voz,
la lluvia que renueva el paisaje,
trae
los pájaros y
el verde amplio a las hojas.
El alivio del rocío nocturno que
como cuarto creciente,
o un iceberg,
deja a los ojos sólo una parte;
los motivos,
las dudas,
los deseos,
bajo el abismo absoluto
de la grieta que
subversiva
rompe
el concepto geográfico de su espacio
para darle
la bienvenida
a los colibríes.
domingo, 20 de diciembre de 2015
En el umbral
Delante de las ventanas
y
el verde,
frente a mi desaliento, lates
en el repiqueteo de los años
nuevos
salpicado por la lluvia que pasó.
Es en mis días,
mis adentros
donde
trasuntan terribles avatares,
a veces procaces.
Anárquicos
como el viento
corren,
buscan tus manos generosas,
se mecen
hasta quedar dormidos
como niños,
en tu cálido regazo.
Un ritual
Cada día
venía a buscarla,
la tomaba de la mano,
la alejaba de mí.
trenzaba su pelo
con hilos de hiedra y azucenas,
como sólo él sabía.
le daba otros nombres jugando,
después
la entregaba al río,
y en la turbulencia moría dulcemente,
de cara al cielo,
bajo los árboles de la orilla.
así lograba que
por algunas horas...
mi soledad
no fuera mía.
Hoy
Renuncio a las noches interminables
Al intenso frío del abrazo ausente
Al colorido gris de tu mirada de medio mirar
Al viento norsudeste
A la tristeza
Al vacío
A tu nuncasiempre
A la ortodoxia
Al desencanto
Al porque sí.
Es necesario
ver los huesos,
las lenguas,
donde la certeza,
aunque errática,
se vislumbre en los detalles;
que la piel la note,
la boca la sienta.
Done el faro,
la luz siempreblanca que aguarde mi paso.
Y las aguas verdes,
auguren buen viaje.
El silencio no sea más que 3 sílabas,
y el desamparo un mal recuerdo
que se desdibuje
entre el follaje y las luciérnagas.
Al intenso frío del abrazo ausente
Al colorido gris de tu mirada de medio mirar
Al viento norsudeste
A la tristeza
Al vacío
A tu nuncasiempre
A la ortodoxia
Al desencanto
Al porque sí.
Es necesario
ver los huesos,
las lenguas,
donde la certeza,
aunque errática,
se vislumbre en los detalles;
que la piel la note,
la boca la sienta.
Done el faro,
la luz siempreblanca que aguarde mi paso.
Y las aguas verdes,
auguren buen viaje.
El silencio no sea más que 3 sílabas,
y el desamparo un mal recuerdo
que se desdibuje
entre el follaje y las luciérnagas.
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