Renuncio a las noches interminables
Al intenso frío del abrazo ausente
Al colorido gris de tu mirada de medio mirar
Al viento norsudeste
A la tristeza
Al vacío
A tu nuncasiempre
A la ortodoxia
Al desencanto
Al porque sí.
Es necesario
ver los huesos,
las lenguas,
donde la certeza,
aunque errática,
se vislumbre en los detalles;
que la piel la note,
la boca la sienta.
Done el faro,
la luz siempreblanca que aguarde mi paso.
Y las aguas verdes,
auguren buen viaje.
El silencio no sea más que 3 sílabas,
y el desamparo un mal recuerdo
que se desdibuje
entre el follaje y las luciérnagas.
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